Eol monteHace poco más de una semana mi amigo Sylvain Reyt me llamo desde Bretaña (Francia). La alegría inicial por su llamada, se transformo en profunda tristeza al oír su voz desgarrada. El problema irreversible que padecía su perrita Eol era el motivo. Mientras intentaba mantener la compostura al teléfono, no pude dejar de sentir en mis carnes el momento por el que pasaba mi amigo y su “Sol” (como es la traducción en Bretón de Eol).

Creo que nunca se está preparado para la marcha de un ser querido y que antes o después tienes que vaciarte por completo y pasar el duelo. Espero que todo ese sentimiento de vacío se pueda transformar positivamente, se que el vacío se puede volver a llenar de recuerdos positivos y porque cada momento es único, los muchos momentos únicos que Eol y SylvainSylvain y Eol, vivieron y disfrutaron en el día a día pueden ser recuerdos únicos que llenan vacíos.

Hace alrededor de un año Sylvain nos envió un mail y unas fotos donde nos comentaba como era Eol y su relación desde que llegó a su vida. Lo publicamos en su momento y ahora lo volvemos a hacer íntegramente como homenaje a Eol.

Mucho ánimo Sylvain.

Mi amigo Sylvain Reyt nos envía una historia de comprensión y amor, junto con estas bellas fotos, una verdadera relación de amistad.

Sylvain vivía en Valencia cuando Eol entro en su vida y hasta hace poco más de tres meses era así, pero tomo la decisión de volver a su país natal (Francia) y por supuesto su inseparable Eol marchó con él a descubrir nuevos espacios donde correr y amigos para jugar.

Sylvain es una persona responsable y dedicada para con sus amigos y para Eol, le encanta hacer deporte y disfrutar de su maravillosa relación con esta belleza moteada (¡Eol, está preciosa Sylvain!).

Esta es la historia de nuestra perrita querida: Eol. Qué nombre tan raro para una mascota, ¿verdad? Eol significa « sol » en Bretón.

Es una perra Dálmata de 6 años que nació en Paterna el 31 de Mayo 2005. Nuestros caminos se cruzaron de una forma un poco peculiar : el 2 de Julio del mismo año, volvimos a casa después de dar una vuelta y oímos algo en el comedor. Vimos un cachorro dálmata con un lacito rojo alrededor del cuello. La madre de Arantxa, su dueña, nos regaló al pequeño cachorro con solo un mes. Vaya regalo … ¿Y ahora qué hacemos con ella?

 

Está claro que un mes de vida es demasiado pronto para quitar un cachorro a su madre y manada, así que me tocó ejercer de madre durante unas semanas, … que poco a poco fueron meses y después años. Tomamos la decisión de estimular los sentidos de Eol desde el primer día.

Primero las ordenes básicas como sentarse, dar una pata, otra, tumbarse, quedarse quieta. En fin, lo normal para una perra. Muy pronto vimos que Eol podía dar más de sí misma, y se mostró muy juguetona. Es muy receptiva al juego y le gusta aprender cosas nuevas. Poco a poco, introdujimos más complejidad: esconder un objeto en casa, tirar un juguete y que nos lo trajese a nuestros pies, esperar sentada, saltar por encima de los bancos públicos y sentarse en ellos después. Todo esto lo hace con el único fin de divertirse. Evidentemente, unDálmata es una raza que necesita mucho ejercicio. Cuando damos paseos, son paseos de dos horas, caminando unos 10 kms (ella corretea, salta, vuelve …).

Ahora Eol vive conmigo en Bretaña (Francia) y tiene mucho espacio para correr, cazar zorros, conejos y aves. Con sus 6 años, sigue siendo un trastito, siempre a la espera de poder robar algo de comida : es la viva imagen de un estomago con 4 patas. Es un animal muy sociable, un verdadero amor con todos, nada agresiva y muy cariñosa. Sabe adaptarse a su entorno y se muestra muy dócil con la gente que le demuestra el mismo cariño que ella da. Su punto débil, a parte de la comida por supuesto, es su afán, de encontrar siempre el sitio mas cómodo para ella. Nada de estar en el suelo, la princesa quiere algo mas mullido. Por esta razón es importante fijar limites y espacios para cada uno. Al principio era un poco difícil porque es dominante y no se dejaba, pero con el tiempo, las cosas se suavizaron. Es evidente que Eol es una perra que necesita mucha atención y dedicación. Le dedico una gran parte de mi tiempo libre pero verla feliz correr por el campo, dando muestras de cariño hacia todos me llena de alegría. Tenemos una relación muy especial con nuestra perra y es parte integrante de la familia.

Un saludo Breton la parte de Eol. ¡Kenavo!

Sylvain Reyt.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *